Campo que Palpita.

Señor mira mi corazón,
donde la semilla del trigo se ha sembrado,
pero donde la cizaña también ha conseguido espacio.

Señor conduce tus pasos
por ese campo que palpita
y separa de mi la cizaña del mal
y guarda el trigo del bien
que ha germinado por el riego de tu palabra.

Señor llegara el tiempo que enviarás
a tus segadores a separar
tu trigo bendito de la cizaña cegadora,
porque tu palabra es santa,
bendito seas Señor.

Artículo 191 de la primera Constitución de Venezuela, 1811.

Los Gobiernos se han constituido para la felicidad común, para la protección y seguridad de los Pueblos que los componen, y no para beneficio, honor, ó privado interés de algún hombre, de alguna familia, ó de alguna clase de hombres en particular que solo son una parte de la comunidad.
El mejor de todos los Gobiernos será el que fuere más propio para producir la mayor suma de bien, y de felicidad, y estuviese más a cubierto del peligro de una mala administración; y cuantas veces se reconociere que un Gobierno es incapaz de llenar estos objetos, ó que fuere contrario a ellos la mayoría de la nación, tiene indubitablemente el derecho inenagenable, é imprescriptible de abolirlo, cambiarlo, ó reformarlo del modo que juzgue más propio para procura del bien público.